Como la energía mareomotriz puede servir para el ahorro de energía sin dejar a un lado la ecología marina

La energía mareomotriz, como su nombre lo indica, es la que se obtiene mediante el aprovechamiento de las mareas, para lo que se colocan partes móviles en las mismas, además de mecanismos de canalización y depósito, que dan como resultado el movimiento de un eje y finalmente acoplando un alternador, se puede generar energía eléctrica a partir de la energía mareomotriz, siendo esta una de las nuevas alternativas para la obtención de energía eléctrica, lo cual permite el ahorro y manteniendo las funciones eléctricas normales pero mediante la generación de otras formas de energía que no afecten el ambiente.

Este es un tipo de energía renovable limpia, ya que su fuente no se agota y es un proceso no contaminante, pues no produce ningún subproducto que dañe el ambiente. Es debido al elevado costo económico y ambiental de los dispositivos, que esta energía no es de las más explotadas en la actualidad.

La energía mareomotriz se dio a conocer en La Rance, Francia; en 1967. En el estuario del río Rance se instaló una central eléctrica que utilizaba energía mareomotriz. Al compararla con una central eléctrica común, el costo de los kwh fue mucho menor, además que no habia emisión de gases, ni se consumían combustibles fósiles por lo que representaba un peligro para las centrales nucleares.

Para el momento se presentaron algunos problemas, como el aterramiento del río, cambios en el nivel de sal del estuario y cambio en el ecosistema natural de la zona. Es por esta razón, que quedó demostrado que, aunque la energía mareomotriz es una buena alternativa para la ecología, es necesario antes de su implementación, un estudio del ecosistema del lugar, el estado del agua, las actividades realizadas en la zona y sobretodo asegurar que no tiene un impacto negativo a largo plazo. El mar es una de las principales fuentes de recursos para los seres humanos, y desde el siglo pasado, también se ha comprobado que sirve para generar electricidad por la potencia del movimiento ascendente y descendente del agua.

Este tipo de energía es muy dependiente de la amplitud de las mareas, es por ello que algunas regiones del planeta están planteadas como mejores zonas para la instalación de centrales mareomotrices. En el Mediterráneo, las mareas suelen registrar un movimiento entre 20 y 40 cm, por lo que su potencial para este desarrollo es menor que en océano Atlántico, donde el desnivel del agua alcanza alturas de más de 10 metros, sumado a ello, la posición del sol y de la luna que causan mayor influencia en las fuerzas gravitatorias sobre la tierra.

Gracias a esto se pueden presentar variaciones en el mar, además se pueden sumar otros factores como la temperatura o el viento, los cuales afectan igualmente al movimiento de agua salada. Es por eso que las mareas cambian dependiendo de las regiones del planeta. Este tipo de energía renovable arroja grandes beneficios, pero aún no se ha explotado de la misma forma que la energía solar o la eólica. El fin último es buscar ahorrar energía y hacer funcionar de forma eficiente diferentes sectores y al mismo tiempo colaborar con el planeta que es nuestro único hogar.